Cuadro de texto:

UNION DE MUJERES URUGUAYAS

CONVENIO CON CAIF – INAU e IMM

 

Dirección: Dr. Mario Cassinoni   1573 ( c/o ONAJPU)

11200  Montevideo.- Uruguay

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FUNDADA EN 1985

Comisión Directiva.

 

Presidenta de Honor y socia fundadora:   Dra. Maria Magdalena Sueiro Segat

Presidenta:                                                 Prof. Raquel Suárez Gilardi

Suplente de Pdta:                                      Beatriz Visiedo

Secretaria:                                                 María del Carmen Vidal

Suplente de Secretaria:                             Prof. Graciela Nane

Secretaria de actas                                    Dra. Miriam Rubini

Suplente de Secr. de actas:                       Graciela San Martín

Tesorera:                                                   Maria Marquez

Suplente de Tesorera:                               Diputada Alicia Pintos

 

Vocal:                                                        Prof. Gladys Barbé

                                                                                              

                                                                   

Comisión Fiscal:

Titular:                                                      Prof.  Nelda López

Suplentes:                                                 Sonia Saracho                                                

                                                                 Tania Lalinde

Aprender de Haití

Ignacio Ramonet • Le Monde Diplomatique

 

 

Por muy “natural” que parezca, ninguna catástrofe es natural. Un seísmo de intensidad idéntica causa más víctimas en un país empobrecido que en otro rico e industrializado. Ejemplo: el terremoto de Haití, de magnitud 7,0 en la escala de Richter, ha ocasionado más de cien mil muertos, mientras que el de Honshu (Japón), de idéntica fuerza (7,1), acaecido hace seis meses, apenas provocó un muerto y un herido.


“Los países más pobres y los que tienen problemas de gobernabilidad están más expuestos a riesgos que los otros”, confirma un reciente informe de la ONU (1). En una misma ciudad, el impacto humano de una calamidad puede ser muy distinto según las características de los barrios. En Puerto Príncipe, el seísmo se ensañó con las desvencijadas barriadas populares del centro. En cambio, los distritos privilegiados de la burguesía mulata comerciante apenas padecieron estragos.
Tampoco son iguales los pobres ante la adversidad. La Federación Internacional de la Cruz Roja sostiene que, en caso de desastre, “las mujeres, los discapacitados, los ancianos
y las minorías étnicas o religiosas, víctimas habituales de la discriminación, son más castigados que los demás” (2).

Por otra parte, aunque un país no sea rico, si se dota de una política eficaz de prevención de catástrofes puede salvar muchas vidas. En agosto de 2008, el ciclón Gustav , el más violento de los últimos cincuenta años, azotó el Caribe con vientos de 340 kilómetros por hora. En Haití mató a 66 personas. Sin embargo, en Cuba no causó ninguna víctima mortal…

¿Es Haití un país pobre? En verdad, no hay países pobres; sólo existen “países empobrecidos”. No es lo mismo. En el último
tercio del siglo XVIII, Haití era la Perla de las Antillas y producía el 60% del café y el 75% del azúcar que se consumía en Europa. Pero, de su gran riqueza sólo se beneficiaban unos 50.000 colonos blancos, y no los 500.000 esclavos negros que la producían.


Invocando los nobles ideales de la Revolución Francesa, esos esclavos se sublevaron en 1791 al mando de Toussaint Louverture, el Espartaco negro . La guerra duró trece años. Napoleón envíó una expedición de 43.000 veteranos. Triunfaron los insurrectos. Fue la primera guerra racial anticolonial y la única rebelión de esclavos que desembocó en un Estado soberano.


El 1 de enero de 1804, se proclamó la independencia. Sonó como un aldabonazo en el continente americano. Los esclavos negros demostraban que, por su propia lucha, sin la ayuda de nadie, podían conquistar la libertad. Afro-América emergía en la escena política internacional.


Pero el “mal ejemplo” de Haití -así lo calificó el Presidente de Estados Unidos, Thomas Jefferson- aterrorizó a las potencias que seguían practicando la esclavitud. No se le perdonó. Y nadie reconoció, ni ayudó a la nueva república negra, pesadilla del colonialismo blanco. Aún hoy, el viejo terror no ha desaparecido. Pat Robertson, telepredicador estadounidense, ¿no acaba acaso de afirmar: “Miles de hatianos han muerto en el seísmo porque los esclavos de Haití hicieron un pacto con el diablo para obtener su libertad” (3)?


El nuevo Estado independiente fue boicoteado durante decenios con la idea de “recluir la peste” en ese país. Haití cayó en guerras civiles que arrasaron su territorio. Se perdió la necesaria etapa de construcción de un Estado-nación. Institucionalmente, a pesar de la gran calidad de sus numerosos intelectuales, el país quedó estancado.


Después vino el tiempo de la ocupación por Estados Unidos que duró de 1915 a 1934. Y de la guerra de resistencia. El héroe de la rebelión, Charlemagne Péralte, fue crucificado por los marines , clavado en la puerta de una iglesia… Washington acabó por ceder Haití a nuevos dictadores, entre ellos: Papa DocDuvalier, uno de los más despóticos.


En los años 1970, aún gozaba Haití de soberanía alimentaria, sus agricultores producían el 90% de los alimentos que consumía la población. Pero el Plan Reagan-Bush, impuesto por Washington, obligó a suprimir los aranceles sobre la importación de arroz, producto básico del cultivo local. El arroz estadounidense, más barato porque estaba subvencionado, inundó el mercado local y arruinó a miles de campesinos que emigraron en masa a la capital, donde el seísmo los ha atrapado…
La única experiencia de gobierno realmente democrático, fue la de Jean-Bertrand Aristide, dos veces Presidente (1994-1996 y 2001-2004). Pero sus propios errores y la presión de Washington lo empujaron
al exilio. Desde entonces, de hecho, Haití se halla bajo tutela de la ONU y de un conglomerado de ONGs internacionales. El Gobierno de René Préval ha sido sistemáticamente privado de medios de acción. Por eso resulta absurdo reprocharle su inoperancia ante los efectos del seísmo. Hace tiempo que el sector público fue desmantelado y sus principales actividades transferidas, si eran rentables, al sector privado, o a las ONGs cuando no lo eran. Antes de convertirse en el Ground Zero del planeta, Haití ya era el primer caso de “colonialismo humanitario”. La tragedia reforzará la dependencia. Y por consiguiente las resistencias. El “capitalismo de choque”, descrito por Naomi Klein, hallará una nueva ocasión de reclamar -en nombre de la eficacia- la privatización integral de todas las actividades económicas y comerciales ligadas a la reconstrucción.


Estados Unidos está en primera línea, con sus Fuerzas Armadas desplegadas en una ofensiva humanitaria de gran envergadura. Resultado sin duda de un generoso deseo de socorrer. Pero también de indiscutibles intereses geopolíticos. Washington prefiere invadir Haití de ayuda que ver invadidas sus costas por decenas de miles de boat people haitianos. En el fondo, se trata de la misma vieja obsesión: “recluir la peste”…

Notas:
(1) Riesgo y pobreza en un clima cambiante. Invertir hoy para un mañana más seguro , Naciones Unidas, Nueva York, mayo de 2009.
(2) Informe Mundial sobre los desastres 2009 , Cruz Roja Internacional, Ginebra, julio de 2009.
(3) Christian Broadcasting Network, 14 de enero de 2010.

 

 

 

Luis Barrios, Ph.D., BCFE

Chair & Professor

Department of Latin American & Latina/o Studies

Joh Jay College of Criminal Justice-City University of New York

U M U  Unión de Mujeres Uruguayas: por el pan, la democracia y la paz.

 

Afiliada a la FDIM, Federación Democrática Internacional de Mujeres

 

Fundada en 1985. Socia Fundadora Dra. Maria Magdalena Sueiro Segat,  miembro del Buró de la FDIM durante 10 años..

Con vocación nacional y latinoamericana.

La UMU está adherida  a la Comisión de Seguimiento de Beidjin.

 

Actividades:

Luchas por reivindicaciones promovidas por las mujeres de los barrios.

Encuentros departamentales y de carácter regional.

Encuentros   “Mujer y Mercosur”, participando países del Mercosur, y también  Cuba, Venezuela, Panamá, Perú. Participación de organizaciones sindicales, de mujeres del gobierno, de organizaciones barriales y de la iglesia.

Cursos realizados en el Centro Regional de la FDIM de La Habana .o con su participación

Audición radial  en Radio Bemba Internacional de Salto, 104.1

Publicación “Caminamos”-, cuyos objetivos son: la defensa de los derechos de la mujer y de la infancia y el apoyo a las familias  carentes;  la solidaridad con las mujeres perseguidas por luchar. “Caminamos” tiene una clara definición antiimperialista, defendiendo la democracia y la autodeterminación  de los pueblos.

Convenios con CAIF – Centro de Atención a la Infancia y la Familia- , con la Intendencia Municipal de Montevideo y con el  - Instituto Nacional de Alimentación: administración y orientación  de los Centros de Educación Inicial “Mi casita”, sito en el barrio Unidad Casavalle, (desde 1991) e “Inchalá”,  en el barrio de la Aguada, (desde 2006).

 En ellos son atendidos 130 niños de 2 y 3 años, que reciben educación inicial y estimulación oportuna,3 comidas diarias y una atención esmerada, que brindan los equipos de educadores, asistente social, psicomotricista y psicólogo. En estos centros se realizan permanentemente talleres con los educadores , así como encuentros y cursos con la comunidad .

 

UMU cuenta con un sector de educación, que realiza” Talleres Solidarios”  para educadores y familias, dentro y fuera del país, con el objetivo de  orientar sobre el desarrollo y la educación del niño de 0 a 6 años y difundir la metodología del uso y construcción artesanal de material didáctico.